Sasha Montenegro y Lopez Portillo | Quien era el Verdadero Padre de sus Hijos

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Sasha Montenegro y José López Portillo: ¿Quién era el verdadero padre de sus hijos?

La historia de amor entre la icónica actriz Sasha Montenegro y el expresidente de México José López Portillo es un capítulo intrigante en la cultura mexicana. Su relación, que comenzó en 1984, capturó la atención del público y los medios, pero bajo la superficie se escondían complejidades que aún generan preguntas.

Sasha, nacida como Alexandra Aimovig en Yugoslavia, se trasladó a Argentina en busca de un nuevo comienzo tras la tragedia de la Segunda Guerra Mundial. Su carrera como actriz despegó en México durante los años 70, convirtiéndose en una figura emblemática del cine y la televisión. Su atracción por López Portillo, a quien conoció en Sevilla, se desarrolló a pesar de su situación marital y la notable diferencia de edad entre ambos.

El romance de la pareja fue apasionado pero también estuvo marcado por el escrutinio público y las presiones del poder político. En 1985, recibieron a su primera hija, Nabila, y en 1990, a su hijo Alejandro. Sin embargo, la relación enfrentó varios desafíos, incluidos conflictos familiares y la desaprobación de la familia de López Portillo, particularmente de su hermana Margarita.

Después de un tumultuoso matrimonio que comenzó en 1995, la pareja se separó en 2004, pero la muerte de López Portillo dejó a Sasha en una situación complicada. Aunque no se formalizó un divorcio, la actriz reveló que nunca supo de los bienes de su exmarido. Años después, se conoció que recibía una pensión anual del gobierno, lo que generó tensiones con los hijos de López Portillo, quienes consideraban que esta decisión era injusta.

La historia de Sasha Montenegro y José López Portillo va más allá de los titulares sensacionalistas. Es un relato sobre amor, poder, y las complicaciones que surgen cuando se entrelazan las vidas de figuras públicas. Mientras el legado de ambos continúa resonando en la memoria colectiva, las preguntas sobre la verdadera paternidad de sus hijos y las dinámicas familiares siguen sin respuesta. La fascinación por su historia persiste, invitando a la reflexión sobre los secretos y verdades no contadas que moldearon sus vidas.